Hablar sobre la amistad es un poco complicado, y más en estos tiempos donde no sabemos el significado de una amistad verdadera, no sabemos como actuar, no sabemos que es la amistad. En sentido común, creo que se define en esa persona que está ahí siempre, no te abandona por nada en el mundo, aquella persona que te diga su opinión real con cuidado de no hacerte daño porque no tiene miedo de mostrarte la realidad, aquella persona que estará ahí siempre secándote las lagrimas y sacándote sonrisas. Creo que ahí, en ese momento se expresa la amistad, el verdadero cariño hacia esa persona. Es algo obvio que existe la falsedad en el mundo, no hay por qué negarlo, como dice el dicho uno no sabe hasta que le pase a uno mismo, no hay por qué negarlo, es la pura verdad, por mucho que nos duela.
En mi caso, soy ese tipo de persona que cae con la misma piedra una y otra vez, que perdona una tras otra cualquier cosa de tal manera, que soy la única que salgo lastimada al final de todo, me imagino un mundo rosa, un mundo en que las personas son inocentes, y si hacen o dicen algo es porque en ese momento no estaban bien, no porque los sintiera o viera así, pero me doy cuenta que la única inocente de todo esto soy yo. Y mira, por qué no, te agradezco lo que has hecho, porque me has obligado a abrir los ojos.
Confiamos demasiado en las personas, sin saber como son en realidad, das todo por ellas, intentas ser aceptada porque quizás así podrías ser mejor, pero es lo contrario vas a ser otro robot como todos, sin sentimientos, sin amor, sin tristeza, sin odio, ni felicidad. La persona que te intente cambiar no es por tu bien, es por tu mal. Envidia o coraje. Puede ser cualquier de los dos sentimientos pero no ningún otro. Por eso, ser diferente, pensar diferente no tiene nada, nada de malo, al contrario, te felicitaría si fueras así.
Personas trasparentes, personas verdaderas, aquellas que se muestran tal cuales son, que no cambian para caerle bien a personas que no valen la pena o que ni te conocen. Aquellas que tienen como mínimo cinco facetas, las cuales las tiene que cambiar para cada persona que se la cruce, para cada persona que le hable, o que la saque a bailar. Así que toca fiarse bien de con quien andas, porque hoy en día ya no puedes confiar ni en ti mismo.