sábado, 11 de febrero de 2012

I wont give up on us


Que aunque me levante cada mañana y cuando me pregunten diga que estoy bien , hay que tener en cuenta que en esos días para mi , "estoy bien" = nueve letras , dos palabras y una mentira. Y he de decir también , que todos tenemos una fuerza interior que nos sirve en los peores momentos , pero a mi esa fuerza se me agota. Porque he llegado un punto en el que mi mejor compañero es mi corazón , es el único que me escucha cuando la razón pierde el juego. Y es que pierde una y otra vez cuando te miro a los ojos y siento ese hermoso cosquilleo en mi estómago , y cuando me devuelves la mirada y sonrío , esa sonrisa que ha luchado a través de las lágrimas.Y es increíble como puedo sentir tantas cosas y decir tan pocas. Y es increíble lo mucho que te quiero y cuánto sé disimularlo. Y cuando llega la noche , miro las estrellas , cuando llega el cumpleaños y veo las velas , cuando se acerca el fin de año y preparo las uvas , me acuerdo de esas gentes que dicen que se puede pedir un deseo y podrá cumplirse si lo deseas con fuerza y , asombrosamente , sigues siendo lo primero en lo que pienso cuando me dicen "pide un deseo". Pero por desgracia he de decir que pocas veces noto que el deseo se cumple. Porque te noto tan tan cerca y a la vez tan lejos. Te noto tan caliente y a la vez tan frío. Y como duele fingir que no me importa. Como duele fingir que todo está bien. Como duelen tus mentiras y mi inocencia. Como duele no saber la memoria que tengo hasta que trato de olvidarte. Como duele sonreír como si nada estuviese mal y hacer de cuentas que no me haces daño. Y aún así no quiero rendirme con ese "nosotros" , aunque el cielo se ponga en contra. Aunque cada "aprende que no vale la pena sufrir por alguien que es feliz sin ti" intente evitarlo , porque también habrá un "expresa lo que tu corazón siente y no lo que tu mente te hace imaginar" , que me hace seguir adelante. Así que aquí estoy, explicando cosas que , en realidad , no se pueden explicar con simples palabras. 

viernes, 3 de febrero de 2012

Esa felicidad que a tu lado siempre está


Levántate de donde estés. Deja de hacer lo que hagas. No digas ni una palabra más. Ve a tu habitación. Cierra la puerta. Pon música, tu música favorita, esa que tiene un mensaje precioso o una melodía perfecta. Cierra los ojos. Túmbate en la cama. Respira profundamente. Suelta el aire. Siente cada una de las notas. Deja que su sonido te transporte a otro mundo, el mundo de las cosas que no dices pero sientes. Hay dolor, tal vez demasiado, olvídate de él. Hay lágrimas, la mayoría derramadas por nada o por alguien que no se las merecía, ignóralas. Hay una tristeza muy profunda producida por una gran pérdida, ni te pares a pensar en eso. ¿ Ves ? Allí al fondo, una pequeña cajita. Brilla, es muy especial, está casi escondida en lo mas profundo de ti. Acércate a ella, no dejes que se aleje de tu vista ni un momento. Céntrate en ir a por ella. Cógela, con cuidado, es frágil. Ábrela. Ahí la tienes, ahí tienes la felicidad que tanto esperabas. Esa felicidad que se encuentra dentro de ti y que solo tienes que saber encontrar. Esa felicidad pura que se volverá a esconder en su pequeña cajita en un rincón olvidado en cuanto algo la asuste, pero que te dará fuerzas para seguir adelante durante mucho tiempo.