Y volvemos aquí otro año más, esta vez el 31 del año 2011 que se nos va.
Y desde el corazón, tal vez lo habré dicho muchas veces, pero este ha sido el mejor año que he vivido y el año que más me ha demostrado como debo ser y como he de comportarme. Porque este año ha sido el que me ha demostrado qué personas son las que han estado ahí y van a estarlo siempre, aunque para ello haya tenido que pasar por momentos realmente malos. Esas personas son las qué me han secado las lagrimas cuando lloraba, me han abrazado cuando más necesitaba el cariño, y me han apoyado cuando más fuerza necesitaba. Y nunca podré agradecerles lo mucho que habéis hecho por mí, esos buenos momentos que me habéis hecho pasar y todas las sonrisas que me habéis sacado cuando nadie podía. Por eso y más os quiero como tantísimo.
Y como no nombrar a mi preciosa gemela. Una persona que nunca pensé que fuera a ser tanto en mí, pero que ya lo ves, una ves más la vida te sorprende y te deja a una persona increíble, de esas que quedan pocas. Ella, que sólo escribiéndonos ya sabíamos que podíamos confiar la una en la otra, que podríamos contarnos nuestros problemas y sabríamos aconsejarnos, que cuando la ví por primera vez me dió un achuchón que casi me asfixia jajaja. Esa personita significa mucho y la quiero demasiado. Y es una de las cosas más bonitas que me llevo del 2011.
Y por supuesto darles las gracias a todas esas personas que han estado conmigo este año en el que les he conocido más, que me han hecho reír y reír con tantas boberías, que me han aconsejado con tantas cosas y ayudado en muchas otras, y son:
Por otro lado, este año también me ha abierto los ojos respecto a personas que se acercaban a mi con falsedad, y que un día por fin descubrí que nada es lo que parece ser, y de amistad ell@s, bien poco. Personas que dejaré atrapadas en el 2011 y no las recordaré en el 2012. Personas que no merecen ser nombradas pero que saben bien por quién va.
Un año que me ha dejado experiencias inolvidables. Momentos que sólo se viven una vez en la vida y que han tenido lugar este año. Besos, llantos, risas, sonrisas, abrazos, chicos, decepciones, amor... Todas esas cosas se quedarán siempre guardadas en mí. Porque en este año he vivido cosas memorables e increibles, cosas que aunque ya no las vaya a volver a vivir y me cueste creerlo, las recordaré siempre.
Y sí, una vez más, me lo traigo a él al 2012. Porque es una de esas cosas que no se olvidan fácilmente, porque lo quiero por encima de todo, porque no importa el tiempo que pase ni las cosas que ocurran, que yo lo seguiré queriendo igual.
















